Crecimiento personal
Autoestima y amor propio: empezar por tratarte bien
Quererte no es un destino al que llegas un día: es una práctica pequeña de cada día.
La voz con la que te hablas
Fíjate en cómo te hablas cuando algo sale mal. Muchas mujeres de 40 en adelante se exigen lo que jamás pedirían a una amiga. El amor propio empieza por cambiar ese tono: hablarte con la misma paciencia y cariño con la que hablas a quien quieres.
Pequeños actos que suman
Quererte se demuestra en gestos concretos: descansar sin sentirte culpable, comer algo rico con calma, decir que no a lo que te agota. No necesitas un gran cambio de vida; necesitas repetir gestos amables hacia ti hasta que se vuelvan normales.
No es egoísmo
Cuidarte no te quita de nadie: te devuelve a ti. Cuando tú estás bien, tus relaciones también respiran. Empieza hoy con una sola cosa que te haga bien, aunque sean cinco minutos.
Un momento para ti
Escribe en tu journal: ¿qué me diría hoy mi mejor amiga si me escuchara hablarme así? ¿Qué gesto amable voy a tener hoy conmigo?
Escribir en mi journal
Florece